Cómo saber si han hackeado tu web
A veces es evidente. Otras veces el atacante procura que no lo notes.
- La web redirige a otras páginas, a veces solo desde el móvil o solo si llegas desde Google.
- En Google aparecen páginas tuyas que no conoces, a menudo de productos o apuestas, o el aviso de que el sitio puede haber sido pirateado.
- El navegador avisa de que la web no es segura al entrar.
- No puedes entrar en el panel, o hay usuarios que no has creado.
- Tu proveedor te avisa de actividad extraña, o tus correos empiezan a llegar a spam.
Para confirmarlo, abre Google Search Console y mira el informe de problemas de seguridad: si Google ha detectado algo, lo verás ahí.
La primera hora
El objetivo es frenar el daño sin borrar las pistas.
- Avisa a quien gestiona tu web y a tu proveedor de hosting. Pueden aislar el servidor y conservar los registros que dicen por dónde entraron.
- Guarda lo que ves. Capturas de pantalla, direcciones y la hora a la que lo detectaste. Te hará falta para investigarlo y, si llega el caso, para denunciarlo.
- Pon la web en mantenimiento si está enviando a tus visitas a sitios peligrosos o pidiendo datos.
- Cambia las contraseñas desde un dispositivo limpio: panel de la web, hosting, dominio, correo y base de datos. Activa la verificación en dos pasos donde puedas.
Si necesitas orientación y no sabes por dónde empezar, INCIBE atiende a empresas en el 017, su línea gratuita y confidencial de ayuda en ciberseguridad.
Limpiar y recuperar la web
Volver a estar en línea no es lo mismo que estar a salvo.
- Averigua por dónde entraron. Una contraseña filtrada, un plugin sin actualizar o un fallo en el servidor. Si no lo cierras, volverán.
- Revisa hasta dónde llegaron: ficheros, base de datos y usuarios creados.
- Restaura una copia de antes del ataque, que no tiene por qué ser la última: el atacante puede llevar semanas dentro.
- Actualiza y cierra el agujero antes de volver a abrir la web.
- Avisa a Google. Si Search Console marcaba un problema de seguridad, solicita la revisión desde ese mismo informe cuando la web esté limpia.

Si se han visto afectados datos personales
Formularios, clientes, pedidos: esto ya no es solo un problema técnico.
El Reglamento General de Protección de Datos obliga a notificar una brecha de seguridad a la Agencia Española de Protección de Datos en un máximo de 72 horas desde que tienes constancia de ella, salvo que sea improbable que suponga un riesgo para las personas. Si el riesgo es alto, también hay que informar a los afectados. Lo prudente es consultarlo cuanto antes con quien lleve la protección de datos de tu empresa, y dejar por escrito lo ocurrido y lo que se ha hecho.
Lo que no debes hacer
Con las prisas, estos son los errores que más lo complican.
- Borrar ficheros a ciegas. Destruyes las pistas y a menudo dejas la puerta trasera en su sitio.
- Restaurar una copia y darlo por resuelto. El agujero sigue abierto.
- Pagar un rescate. Nada garantiza que recuperes los datos ni que no vuelvan a pedírtelo.
- Cambiar las contraseñas desde el mismo equipo si sospechas de él. Si está infectado, las nuevas también caen.
Cómo evitar que se repita
La mayoría de los ataques son automáticos: buscan una puerta abierta, no a ti en concreto.
Verificación en dos pasos en tus cuentas, actualizaciones al día, copias de seguridad fuera del servidor y comprobadas, y un servidor protegido por capas, como contamos en qué debe tener un hosting seguro. La parte del servidor es lo que cuidamos en la cuota anual de nuestro mantenimiento de páginas web.
Y si te ha pasado y no sabes cómo seguir, cuéntanoslo: vemos contigo qué ha ocurrido y qué opciones tienes.
Cuéntanos qué ha pasado

