La base: que Google vea la página completa
Todo lo demás depende de esto.
Las webs que desarrollamos hoy se renderizan en el servidor: cuando Google (o cualquier otro buscador) pide una página, recibe el HTML ya montado, con el texto, los enlaces y los metadatos, sin tener que ejecutar JavaScript para verlos. Además cuidamos la velocidad y la estabilidad visual, que Google mide con los Core Web Vitals.
Sobre esa base, cada página lleva su título y su meta descripción propios, una URL canónica que le dice a Google cuál es la dirección buena de esa página (y evita duplicados por parámetros o variantes) y la directiva de indexación adecuada: las páginas que no aportan nada en el buscador, como una página de gracias, se marcan para que no se indexen.
Migas de pan
Esa línea de "Inicio › Blog › Artículo" que ves arriba no está solo de adorno.
Las migas de pan ayudan al visitante a saber dónde está y a subir de nivel con un clic, y a Google le explican la jerarquía del sitio. Por eso las ponemos por partida doble: visibles en la página y como dato estructurado BreadcrumbList, que es lo que permite que Google muestre la ruta de la página en lugar de la URL en los resultados de escritorio.
Datos estructurados schema.org de tu negocio
Es la ficha técnica de tu empresa, escrita en el idioma que entienden los buscadores.
En cada web incluimos un bloque de datos estructurados schema.org con la información del negocio: nombre, tipo de negocio, dirección, teléfono, horario, coordenadas, logotipo y perfiles sociales. Así Google puede relacionar tu web con tu ficha de Google Business Profile y con el resto de menciones de tu marca, algo clave para el SEO local.
Según el tipo de página añadimos lo que corresponde: artículo en los posts del blog, servicio en las páginas de servicios, preguntas frecuentes donde las hay, y producto u oferta en las tiendas online.
Y un apunte honesto, porque verás a mucha gente prometerlo: marcar tus propias reseñas no garantiza que salgan estrellas en Google. Las directrices de Google no muestran las estrellas cuando es el propio negocio quien publica las valoraciones sobre sí mismo, y desde 2023 los resultados enriquecidos de preguntas frecuentes se reservan casi siempre a webs oficiales y de salud. Los datos estructurados siguen mereciendo la pena porque ayudan a que Google entienda la página, pero no son un truco para ganar estrellas.

Open Graph: cómo se ve tu web cuando alguien la comparte
No es SEO en sentido estricto, pero se nota en cada enlace que se comparte.
Las etiquetas Open Graph (las que empiezan por og:) y sus equivalentes de X/Twitter deciden el título, la descripción y la imagen que aparecen cuando alguien pega tu enlace en WhatsApp, LinkedIn o cualquier red social. Sin ellas, cada aplicación elige lo que le parece, y muchas veces sale una imagen cortada o ninguna. Las configuramos en todas las páginas, con una imagen preparada para que la vista previa salga bien.
El idioma, bien declarado
Un detalle pequeño que muchas webs tienen mal.
Toda página declara su idioma en el código (el atributo lang), que usan los buscadores, los traductores automáticos y los lectores de pantalla. En las webs multidioma vamos más allá: cada idioma tiene su propia URL y las páginas se enlazan entre sí con etiquetas hreflang, para que Google enseñe la versión italiana a quien busca en italiano y no la inglesa. Es lo que hicimos, por ejemplo, en la web de Nutural, en inglés e italiano.
Sitemap y robots.txt
El mapa que le das a Google para que no se pierda nada.
El sitemap es un archivo con la lista de todas las páginas que quieres que Google indexe y la fecha en que cambiaron por última vez. El robots.txt le dice a los rastreadores qué pueden visitar y dónde está ese sitemap. Los dejamos preparados en cada web y damos de alta la web en Google Search Console, que es donde después se ve si Google indexa bien tus páginas y por qué búsquedas apareces.
Enlazado interno: una página para cada búsqueda
Es lo que más se descuida y lo que más se nota a medio plazo.
Los enlaces entre tus propias páginas le dicen a Google de qué trata cada una. Por eso cada página importante recibe enlaces desde el menú, desde páginas relacionadas y desde los artículos del blog, con un texto que describe lo que hay detrás ("mantenimiento de páginas web", no "pincha aquí").
La otra cara es evitar la canibalización: si dos páginas tuyas compiten por la misma búsqueda, Google duda entre ellas y ninguna llega arriba. A cada búsqueda importante le corresponde una sola página, y todos los enlaces con ese texto apuntan a ella. Parece evidente, pero basta un enlace mal puesto en el pie de página, que se repite en toda la web, para confundir a Google.
llms.txt: la web preparada para la inteligencia artificial
Lo último que hemos incorporado, y del que más se está hablando.
El llms.txt es un archivo de texto en la raíz de la web que resume, en un formato pensado para los modelos de lenguaje, quién eres, qué ofreces y cuáles son tus páginas clave. Las webs que desarrollamos hoy ya salen con él, pero conviene saber bien qué hace y qué no: lo contamos todo en qué es llms.txt y cómo preparar tu web para la IA.
Lo que no va incluido (y depende de ti)
Una web bien hecha es la base, no la meta.
Todo lo anterior hace que Google pueda rastrear, entender y mostrar bien tu web. Lo que la sube posiciones con el tiempo es lo que pasa fuera del código: contenido útil que responda a lo que busca tu cliente, reseñas en tu ficha de Google, menciones y enlaces desde otras webs. Te explicamos qué puedes hacer por tu cuenta en cómo mejorar el posicionamiento sin tocar tu web, y qué cuesta cuando quieres ayuda en cuánto cuesta el posicionamiento SEO en Granada.
Si quieres una web que salga de fábrica con todo esto hecho, cuéntanos tu proyecto. Es lo que hacemos en cada desarrollo con SEO desde el código.
Cuéntanos tu proyecto

