El código es tuyo
Lo pagas tú, es tuyo.
Desarrollamos cada web a medida, sin plantillas ni plugins con licencias que renovar, y te entregamos el código en propiedad. No hay una cuota por "usar" tu propia web ni una plataforma de la que no puedas salir.
El dominio, siempre a tu nombre
Es tu dirección en internet y la de tu correo, así que no puede ser de nadie más.
Registramos el dominio a tu nombre o al de tu empresa, nunca al nuestro. Quien tiene el dominio controla adónde apunta tu web y tu correo corporativo, por eso conviene que sea siempre tuyo. Si aún no lo tienes, te contamos cómo elegirlo en dominio .com o .es para tu web.
Las cuentas, también
Lo mismo vale para las herramientas que acompañan a tu web.
Google Search Console, donde ves por qué búsquedas apareces, y tu ficha de Google Business Profile, la que sale en el mapa, quedan a tu nombre. Si nos encargas el SEO o la ficha, trabajamos en ellas con el acceso que tú nos das, y la propiedad sigue siendo tuya. Te explicamos cómo sacar partido a tu ficha en cómo aparecer en el mapa de Google.
Si un día quieres cambiar de proveedor
Esperamos que no, pero tienes que poder hacerlo.
El dominio y las cuentas ya están a tu nombre, así que no hay nada que transferir; y el código de tu web te lo entregamos, porque es tuyo. Es una de las preguntas que conviene hacer a cualquier agencia antes de firmar, como contamos en cómo elegir una agencia web.



